lunes, 22 de febrero de 2010

ROMÁNICO EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

ALICANTE
Su conquista tardía por la cultura cristiana hace que esta provincia no tenga restos románicos

VALENCIA
XÁTIVA - VALENCIA - SAGUNTO

XÁTIVA:
CASTILLO DE SAN FELIU
Como ocurre con Sagunto, el castillo de Xàtiva es un conjunto fortificado de tan enorme extensión como dilatada historia.

Realmente es una fortificación compuesta de dos conjuntos, denominados castillo mayor y castillo menor, que se unen entre sí mediante las murallas.

Lo que hoy vemos es una impresionante amalgama de distintas épocas y estilos, desde lo que fue un castro y fortificación ibérica, luego romana, alcazaba árabe y fortaleza cristiana.


IGLESIA DE SAN FELIU


La iglesia de Sant Feliu de Xàtiva se encuentra en la ladera del cerro donde se asienta el castillo. Es la iglesia más antigua de Xàtiva (1265). Se construyó sobre el solar de una basílica visigótica y pertenece a lo que se ha dado en llamar "Arquitectura de Reconquista". se denomina así porque es un tipo de iglesias edificadas poco después de la reconquista de lo que hoy es la Comunidad de Valencia en la primera mitad del siglo XIII.
Aunque para estas fechas ya se construía en gótico pleno en algunas importantes catedrales castellanas (Toledo, Burgos, León…) y en toda Francia desde hacía décadas, estos edificios de gran sencillez siguen arraigados a la tradición del románico cisterciense.

Se trata de construcciones funcionales, de rápida edificación.

La planta es rectangular, con una sola nave no abovedada en piedra, sino que tienen arcos diafragma apuntados, que arrancando del suelo se alzan para soportar cubiertas de madera. Las cabeceras son la continuación de la nave y por tanto, tienen testero plano. Las puertas de acceso son muy sencillas, de arquivolta o arquivoltas de raigambre románica con arcos de medio punto.


Todas estas características se cumplen en San Feliu de Xàtiva. En este caso, los arcos diafragma son cuatro. Su puerta románica se encuentra en el muro norte y tiene una ancha arquivolta y guardapolvos decorado con puntas de diamante. Las impostas se decoran con entrelazos y las jambas baquetonadas llevan capitel vegetal.

Cuenta también Sant Feliu con un pórtico sostenido por columnas romanas.





VALENCIA



CATEDRAL METROPOLITANA DE VALENCIA



SALVADOR PUERTA DEL PALAU O DE LA ALMOYNA

El actual edificio, como en tantas otras ocasiones, es fruto de la superposición de los distintos estilos predominantes durante las distintas etapas constructivas, lo que hacen del mismo una estructura "viva" con constantes ampliaciones y modificaciones que llegan hasta el siglo XX.

Las obras se inician en 1262, de acuerdo con las trazas del arquitecto Arnau Vidal, sobre el solar de la antigua mezquita musulmana, que proyectó un edificio de tres naves, crucero y ábside poligonal. El elemento más antiguo lo compone la Portada del Palau, o de la Almoyna, que sigue un bello estilo románico, por lo que en ella nos centraremos en posteriores descripciones, aunque ciertamente arcaizante para la época y con influencias mudéjares y orientales.

Hacia 1300, aunque no se conoce la fecha exacta, comenzó a levantarse la Puerta de los Apóstoles, que hoy da a la plaza de la Mare de Déu, se especula con la posibilidad de que su autor fuera un maestro francés, dada la similitud con otras portadas góticas del país vecino.

Ya a mediados del siglo XIV se levantó la que hoy es Capilla del Santo Cáliz, por conservar esa magnífica reliquia, pero que tuvo funciones de Aula de Teología y Aula Capitular Catedralicia. En origen estaba exenta de la Catedral, pero en el siguiente siglo fue unida definitivamente.

A finales del siglo XIV se inició la construcción del campanario, el famoso Micalet, que fue unido al resto del edificio gracias a una prolongación de las naves en la siguiente centuria. El remate que hoy posee es del siglo XVII.

A principios del siglo XVIII se proyectó la espléndida fachada occidental, muestra del mejor barroco en España, aunque su autor es un arquitecto alemán afincado en nuestro país, Conrado Rodulfo. A finales de este mismo siglo se inició un proyecto que tenía como fin proporcionar cierta homogeneidad a la catedral, por lo que, desgraciadamente, se la libró de algunos elementos y esculturas góticas.

CRIPTA DE SAN VICENTE




Conocida como cripta de San Vicente, paradójicamente no alberga en su interior los restos de este mártir del siglo IV, sino que se trata de la capilla funeraria levantada en el siglo VI para albergar los resto de un prelado del que se desconoce su identidad.

El edificio formó parte del conjunto catedralicio visigótico, junto a la catedral, el baptisterio, otra iglesia, una cripta análoga a la que estudiamos y una extensa necrópolis. Se especula con la posibilidad de que estuviese unida de alguna manera al edificio de la catedral.

Posee una única nave, cubierta con bóveda de cañón, y un crucero destacado en cuyo centro se encontró la sepultura de un hombre joven de identidad desconocida.

Con la conquista islámica fue transformado en baños, lo que significó la necesidad de realizar algunas transformaciones que alteraron la estructura original del mausoleo visigótico. Tras la caída del califato sirvió para otras funciones que aún están por determinar.

Tras la reconquista de la ciudad se llevó a cabo la construcción de una capilla con el objeto de perpetuar el culto a San Vicente y lo que fue el brazo izquierdo del crucero del edificio visigodo pasó a ser la cripta de esta edificación medieval

IGLESIA DEL SALVADOR




Aunque se desconoce su fecha exacta de consagración se piensa que el templo fue realizado a la par que el inicio de las obras en la catedral, esto es, en la segunda mitad del siglo XIII.

A mediados del siglo XVI se realiza una primera ampliación del conjunto lo que lleva a la práctica total desaparición de la fábrica primitiva, exceptuando la torre campanario, que aún permanece en la actualidad.

En el siglo XVII se produjo una nueva modificación del templo, posiblemente un ensanchamiento y prolongación de la nave.

El aspecto definitivo de la iglesia se lo proporcionarán las obras del siglo XIX, que se prolongarán hasta 1870, que se iniciarán con el objetivo de subsanar los serios desperfectos producidos en su estructura tras el asedio que sufrió la ciudad por parte de las tropas de Fernando VII en 1823.

Como se ha mencionado anteriormente, el único elemento que permanece en pie de la iglesia medieval es la torre campanario, que posee planta cuadrada y está levantada con sillares regulares. Se divide en tres cuerpos mediante baquetones de los que los dos superiores corresponden a las campanas, cuyos vanos geminados, unido a las características anteriormente citadas, hacen que estemos hablando de un edificio de transición al gótico levantado, probablemente, a la vez que la ciudad estaba sumergida en la construcción de la sede catedralicia.





CASTELLÓN


RUTA MONJES BLANCOS Y TEMPLARIOS

PEÑÍSCOLA

CASTILLO TEMPLARIO DE PEÑÍSCOLA


Castillo templario, residencia papal e inexpugnable fortificación, todo eso es el castillo de Peñíscola, un estatus conseguido en menos de tres siglos desde que en 1294 la pequeña península sobre la que se asienta fuera cedida por Jaime II de Aragón a la Orden del Temple a cambio de la plaza de Tortosa.

Las obras se prolongaron durante 13 intensos años, al final de los cuales se había construido una fortaleza que se asemejaba a las que la orden poseía en Tierra Santa, dotada de una homogeneidad singular debido a la rapidez en que fue realizada. Estas características hacen del castillo de Peñíscola uno de los más claros exponentes de la arquitectura de esta orden militar en toda Europa.

Otra de las características fundamentales de este castillo viene dada por la presencia y encierro en él del famoso Papa Luna, Benedicto XIII, por lo que sus muros ostentan el privilegio, junto con el Vaticano y el Palacio de Avignon, de haber sido residencia papal.

En definitiva, este edificio que desde el 4 de junio de 1931 es Monumento Histórico - Artístico Nacional, recoge entre sus muros más de 700 años de existencia que han sido suficientes para la consideración del mismo como uno de los castillos más importantes de toda la Península Ibérica.





- PUEBLA DE BENIFASSA


MONASTERIO DE SANTA MARIA DE PUEBLA DE BENIFASSA




El terreno que hoy ocupa el monasterio, junto a todos los campos que lo circundan, fue donado por Alfonso II a la abadía cisterciense de Poblet. Se trata de un terreno montañoso dominado por un antiguo castillo árabe, del que apenas quedan restos en una elevación cercana, llamado Beni-Hazzá, de ahí el nombre actual.

En 1233 un grupo de monjes de la abadía de Poblet se estableció en este lugar; trayendo la observancia del Císter fundaron el primer monasterio de tierras valencianas: Santa María de Benifasar. Los monjes cistercienses consagraron estas tierras con su oración y contribuyeron a la prosperidad de la comarca.

La Orden permaneció en el monasterio hasta la guerra de la Independencia, cayendo sus dependencias en el olvido o siendo utilizadas para otras funciones que no eran precisamente religiosas, de hecho, durante las guerras carlistas fue hospital y cárcel hasta que fue tomado por las tropas liberales.

Un siglo después de la expulsión de los monjes cistercienses sólo quedaban en pie parte de la iglesia y del claustro y algo de las construcciones más sólidas. Afortunadamente, hacia 1955 la Diputación de Castellón de la Plana adquirió lo mejor de aquellas ruinas, salvando de la destrucción total lo que quedaba de la antigua abadía. En 1960 fue cedida a la orden de San Bruno, estableciéndose allí un grupo de monjas cartujas, el único en todo el territorio español, que se encargaron de su rehabilitación bajo las órdenes de la Dirección General de Bellas Artes, de tal forma que se mantuvo el criterio historicista a la hora de construir las nuevas dependencias para no desentonar con el estilo cisterciense original.

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